En el Parque San Lorenzo vive el vecino más viejo de todos: El Guapo, un pirul de más de 450 años. Le cayó un rayo —de esos que tumban árboles enteros— y volvió a retoñar.
Está rodeado de vallas y tiene su placa, como corresponde a una celebridad local. El parque que lo cuida hereda el nombre de San Lorenzo Xochimanca, uno de los pueblos originarios de esta zona, con fiesta cada 10 de agosto en la plaza del templo.
Un árbol que ya estaba aquí antes que la colonia, antes que la hacienda, antes que casi todo. Si eso no es identidad de barrio, no sabemos qué lo sea.
