Santa Mónica: el cascarón de Félix Candela

El Templo de Santa Mónica, construido en 1962, es una de las joyas escondidas de la colonia: una estructura de “cascarón” diseñada por Félix Candela, el arquitecto que hizo volar el concreto.

Sus cubiertas delgadísimas y curvas son ingeniería pura convertida en espacio de recogimiento. La colonia suma otras piezas religiosas notables, como la Parroquia de la Divina Providencia (1974), de diseño semicircular con vitrales de los apóstoles.

Vale la pena la caminata aunque no seas creyente: es arquitectura de clase mundial a unas cuadras de tu café de siempre.