El Parque Mariscal Sucre es el salón de la colonia, y sus dos joyas —el Kiosco Francés y la Fuente de los Leones— llegaron en los años veinte, donadas por Gustavo Antonio Martínez Michaus.
Ese kiosco de hierro ha visto de todo: tardes de banda, niños en triciclo, lecturas de periódico y hasta encuentros con vecinos célebres de la colonia. Hoy sigue siendo punto de reunión natural: mercado sobre ruedas cerca, corredores dando vueltas y familias enteras los domingos.
Si quieres empezar a conocer la Del Valle por algún lado, empieza aquí: siéntate en una banca frente a la fuente y mira pasar al barrio.
